Hoy paso a reseñar el quinto libro de la fabulosa saga La Hermandad de la Daga Negra.
Como ya he dicho en reseñas anteriores, La Hermandad de la Daga Negra fue escrita por la talentosa escritora norteamericana J.R. Ward quien creó un mundo nuevo para el mítico Vampiro.
En cada libro conocemos un poco más sobre cada uno de los guerreros Vampiros que conforman esta hermandad, siendo el quinto libro el que le corresponde a Vishous.
Vishous, mejor conocido como V es un guerrero que, como los demás, se encarga de proteger a su raza de la Sociedad Restrictiva de Caza Vampiros.
V es hijo de “El Sanguinario”, creció en el campo de batalla de su padre sufriendo abusos y siendo constantemente atormentado, bueno, si el padre llevaba un apodo así… ya se imaginarán ustedes!
V es implacable y brillante, lleva con él una maldición y una aterradora habilidad que le permite tener visiones relacionadas con lo que pasará en el futuro.
Considera que por ser un guerrero de la Hermandad no tiene derecho al amor, eso también lo han pensado los demás y todos caen como unos borregos ante sus doncellas a medida que las páginas van pasando. Por supuesto, V no será la excepción. Todo su mundo cambia cuando una herida casi mortal lo deja al cuidado de la doctora humana Jane Whitcomb.
Confieso que tengo una debilidad hacia esta Saga, simplemente porque estos guerreros son irresistibles, el rey Wrath era mi favorito, hasta que conocí a V.
Y a pesar de que me dejó totalmente enamorada, no tengo palabras para expresar cuán adorable es este personaje, si pudieran verme la cara soltarían una carcajada porque pienso en V e inmediatamente me sonrojo y rio como una adolescente y como tal, mi mente se queda en blanco sin poder coordinar las palabras para describir con exactitud un personaje tan único como V.
Les aseguro que vale la pena leerla, claro, se lo aseguro a todas aquellas que el tema de los Vampiros les sea atractivo y que ya se hayan leído algunos libros de esta Saga. Yo me lo leería 100 veces más y como siempre, felicito a la autora por su extraordinaria creatividad y por darnos la oportunidad de escaparnos a la Hermandad de la Daga Negra de la mano de cada uno de sus guerreros. 
Read More



“Tras la muerte de su padre, Elizabeth –la mayor de las hermanas Holland- se ve abocada a un matrimonio de conveniencia con Henry Schoonmaker, heredero de una de las dinastías más poderosas de Nueva York.
Henry tiene todo lo que una chica podría desear: extraordinariamente atractivo y de una elegancia arrolladora, es el soltero de oro de Manhattan.
Sin embargo, hay algo que Elizabeth todavía no sabe: en la vida de Henry no todo es tan perfecto como parece, y un juego de traiciones y mentiras está a punto de comenzar…”

Latidos, escrita por Anna Godbersen es una novela romántica-histórica llena de intrigas y chismes. Se desarrolla en la Nueva York de 1899, época en la cual, las jovencitas de la alta sociedad debían regir sus vidas y comportamientos según lo que las mas importantes Institutrices consideraran propio.
En esta novela, nadie es lo que parece ser ante la sociedad, y las jovencitas de la alta sociedad eran las más hipócritas de todas al jurar una inocencia que no guardaban ni en sus más profundos recuerdos. Elizabeth hace honor a esto cuando se escapa por las noches a visitar a Will, el cochero de la familia Holland, en bata de dormir y usaba la escalera de la servidumbre para no ser sorprendida por su madre o hermana… por cierto, su hermana menor Diana y su mejor amiga Penélope, no eran mucho más inocentes que Elizabeth, por decirlo de alguna manera decente.
Y ni hablar de Henry, el protagonista y “prometido” de Elizabeth… encontré un pasaje del libro que lo define muy bien:
“Es bien sabido que un hombre, al cortejar a una dama para que sea su esposa, debe ganarse ante todo a las mujeres en quienes ella más confía: sus amigas, por supuesto, y a su hermana, si la tiene”
… Ya se imaginaran la cantidad de cosas que va descubriendo el lector sobre estos personajes a medida que va transcurriendo la historia.
Yo no soy muy amiga de las novelas de época y con protagonistas adolescentes menos, pero debo admitir, que esta en particular, me mantuvo pegada a sus páginas y en un par de días lo había terminado, pareciéndome ligero y muy bien narrado y logrando dejarme con las ganas de leer la continuación que lleva por título: Rivales.


¡Hasta la próxima!
Read More